Préstamos cobrando subsidio, desempleo o ERTE

Por portalcreditos.es 29/09/2021

    La solicitud de préstamos cobrando subsidio es una posibilidad si necesitas financiación puntual. Si tienes una necesidad pero estas en el paro. Esto, afortunadamente, no es siempre un impedimento para tener financiación. Por lo tanto, está bien que tengas información actualizada.

    Esta entrada te explicará, con detalle, las principales condiciones y características de estas operaciones. ¡Consulta para saber más acerca de las distintas opciones!

    ¿Es posible pedir un préstamo si estoy cobrando un subsidio?

    La respuesta rápida a si puedes conseguir un préstamo cobrando un subsidio es un “sí”. Existen varias compañías que te proporcionarán esta posibilidad, y en PortalCréditos las puedes encontrar.

    Hay que señalar que el concepto de subsidio es diferente al de la pensión. En un primer caso, nos referimos a una cantidad que se cobra por un periodo tasado por el tiempo y, generalmente, hablaremos de la prestación por desempleo, pero también de un ERTE. El segundo caso es el de una cantidad que se cobra de forma indefinida, por lo general una pensión de jubilación o viudedad.

    Las características son distintas, de ahí que convenga hacer diferenciaciones. Esta información es útil para poder tomar decisiones y saber a qué te enfrentas; hay que acotar este tipo de operaciones. No en vano, hay características distintas con respecto a los préstamos personales convencionales:

    Cantidad

    La cantidad que puedes pedir es, por lo general, reducida, inferior a 1000 euros. Lo habitual es que, si cobras una nómina, puedas acceder a cantidades mucho mayores, que se verán incrementadas si, además, tienes alguna propiedad.

    Esta circunstancia está relacionada con la propia limitación de la percepción del subsidio de desempleo. Eso sí, cuando se trate de microcréditos de devolución a un máximo de 30 días podemos ver que se reduce a 300 o 400 euros. Los préstamos cobrando subsidio tienen una limitación importante.

    Es conveniente, pues, que valores todas estas cuestiones. No en vano, pedir más dinero es muy complicado cobrando solo un subsidio. Consulta todo sobre los microcréditos aquí.

    Plazo de devolución

    El plazo de devolución del préstamo también es reducido, menor a un año. Esto tiene lógica, en tanto en cuanto el periodo máximo de cobro de una prestación por desempleo. Cuanto menor sea la expectativa de cobro de desempleo, menor será el periodo de devolución que se concederá.

    Lo normal, en estos casos, es que puedas acceder a préstamos de no más de 3 meses o 4. En cualquier caso, estará bien que preguntes antes. Al final, la cantidad que cobras es un riesgo para la entidad crediticia, sobre todo porque es finita en el tiempo.

    Garantías

    Es posible que te pidan algún tipo de garantía adicional para validar tu capacidad de pago. Cuando esto sucede, las cantidades que podrías pedir son mayores. Eso sí, en este caso ya se podrían poner en juego otros elementos.

    La realidad es que, para tomar decisiones, te convendrá disponer de buena información. Y, por supuesto, saber cuáles son las garantías exigidas es importante para saber hasta qué punto puedes trabajar.

    Estas características pueden variar dependiendo del prestamista, tanto en plazo como condiciones o cantidades. Es por eso que te recomendamos que utilices los servicios de un comparador.

    Condiciones de los préstamos si estás cobrando subsidio

    Las siguientes condiciones son genéricas y te las encontrarás en la práctica totalidad de las empresas prestamistas. Eso sí, en algunos casos puede haber matices que te convendrá tener en cuenta y que tendrás que comparar con la empresa crediticia. Los préstamos cobrando subsidio están sujetos a las siguientes condiciones comunes:

    Mayoría de edad

    La mayoría de edad es un concepto sine qua non para cualquier operación crediticia en España. Por lo tanto, ninguna empresa aceptará peticiones de un menor de edad. Los 18 años son, pues, una barrera imprescindible para acceder a la financiación. El sistema de solicitud de los préstamos tiene por costumbre rebotar estas solicitudes.

    En segundo lugar, y no menos importante, hay empresas que ponen el límite en los 21 años. La razón es que, en muchos casos, resulta difícil conseguir un trabajo indefinido antes y, por lo tanto, estar cobrando la prestación. En cualquier caso, lo que sí se puede decir es que, este supuesto, sirve para todas las operaciones y, por lo general, las empresas lo ponen como condición básica.

    Nacionalidad o residencia en España

    La nacionalidad o residencia en España es otro de los elementos imprescindibles. Hay empresas que exigen la nacionalidad, no solo la residencia en el país. La concesión de préstamos cobrando subsidio toma el arraigo como concepto de referencia para decidir conceder la financiación; por lo tanto, no es extraño encontrarse con estos casos.

    Es recomendable que tengas presente esta circunstancia a la hora de realizar comparativas. En consecuencia, convendrá que realices esta consulta previa para ver cuáles son tus posibilidades. También hay que señalar que este requisito, al igual que la edad, formar parte de la política corporativa.

    El documento asociado para demostrar esta circunstancia es el DNI o, en su defecto, la TIE (Tarjeta de Identificación de Extranjeros). Es imprescindible que, en cualquier caso, el documento esté al día.

    Ingresos recurrentes

    Los ingresos recurrentes son otra de las condiciones asociadas a los préstamos. Esto implica que la prestación ha de ser recurrente y tener un horizonte temporal igual o superior a los plazos de amortización del préstamo. Es bueno que lo tengas en cuenta porque, por el contrario, te encontrarás ante una situación con difícil salida.

    El subsidio por desempleo tiene una duración máxima de 2 años. Ahora bien, el horizonte temporal de este dependerá del último contrato de trabajo que hayas tenido, y puede ser mucho menor. En algunos casos, solo accederás a 4 meses de prestación. Por lo tanto, no deberías tener una perspectiva de financiación que no se adapte a esta circunstancia, porque la denegarán.

    Estos ingresos se tienen que demostrar con un documento oficial. Por regla general, te pedirán que puedas aportar copia de los resguardos que justifiquen el cobro de tu prestación (como mínimo los 2 últimos).

    Ingresos suficientes

    Uno de los elementos imprescindibles en todo préstamo es que tus ingresos sean suficientes. No en vano, has de tener en cuenta que la cantidad de la prestación ha de ser suficiente para cubrir el pago de tu cuota. Ten presente que lo que vas a cobrar, tanto por desempleo como en un ERTE, es solo un porcentaje de tu base reguladora anterior, nunca superior al 70 %, que se reduce al 50 % a partir de los 6 meses.

    Lo que sí hay que señalar es que el ERTE tiene una consideración algo superior al desempleo. A fin de cuentas, es una situación provisional y en miras de reintegrarte en el mercado laboral, cobrando una nómina y mayor cuantía.

    Por lo tanto, este es un cálculo importante que deberías realizar antes de cualquier consulta. De lo contrario, es posible que pierdas un tiempo precioso para no conseguir nada.

    Buen historial crediticio

    El historial crediticio del solicitante tiene que ser positivo y no estar incluido en ASNEF o RAI. Esto es, no tener deudas impagadas anteriores ni créditos. Es muy improbable conseguir un préstamo rápido cobrando un subsidio y estando en un fichero de morosos.

    Como consejo general, puedes hacer una comprobación previa en el fichero. Quizás tengas una deuda pequeña que puedes satisfacer y, de esa manera, desaparecer del archivo. Hay que señalar que, cuando hagas la solicitud, el prestamista realizará de oficio esta comprobación.

    Estas condiciones serán la base para que, realmente, puedas acceder a la financiación. De lo contrario, puedes tener problemas.

    ¿Tener un subsidio es motivo suficiente para que me aprueben un crédito?

    El subsidio es un ingreso recurrente y es una condición sine qua non. Sin embargo, no es suficiente, per se, para asegurarte de la concesión del préstamo. Hay varias cuestiones que pueden impedir que la operación se formalice. Los motivos que te pueden llevar a rechazarla son los siguientes:

    Duración temporal reducida de la prestación

    La duración de la prestación puede ser muy reducida y no cubrir el periodo de devolución. Por ejemplo, las personas que han trabajado un año ininterrumpidamente solo tienen derecho a 120 días de prestación, mientras que para cobrar los 2 años se exigirá haber cotizado ininterrumpidamente los 6 anteriores. En consecuencia, esta cuestión actuará como freno en algunos casos.

    Por regla general, si tienes una prestación larga y pides un préstamo de menos de 3 meses, deberías conseguirlo. Ahora bien, cuando se trate de cantidades superiores, la cuestión se complicará significativamente.

    Esto significa que el periodo de devolución tiene que estar adaptado a tu prestación. En caso contrario, lo normal es que la denieguen.

    Cantidad solicitada excesiva

    La cantidad es otro de los elementos que puede actuar como freno en la solicitud. El motivo es simple, que el dinero que solicites sea mayor a la ratio de apalancamiento que el prestamista está dispuesto a aceptar.

    Por lo general, los prestamistas estarán dispuestos a aceptar una ratio máxima del 30 o 35 % de apalancamiento con respecto a tus ingresos. Por lo tanto, y cuando te vayan a conceder el préstamo, tendrán presente esta cuestión. Muchas veces, el hecho de tener pendiente el pago de otros préstamos, también influirá.

    Y recuerda que la devolución del capital es la suma de las amortizaciones y los intereses. Esto significa que la ratio máxima de endeudamiento se valorará contabilizando ambos elementos.

    Deudas impagadas

    Préstamos cobrando ERTE img

    Las deudas impagadas es un supuesto que, en la mayoría de los casos, hará de freno. Estar en ASNEF supone, casi automáticamente, la denegación de la solicitud en estos casos. Es muy improbable conseguir financiación cuando concurre este supuesto porque, ya de por sí, la prestación por desempleo es un salario limitado en el tiempo y que, además, se reduce.

    En ocasiones, la deuda en ASNEF es por algo poco relevante. Un recibo impagado o un desacuerdo en una factura. Y, si bien esto se puede resolver, mientras estás inscrito no puedes pedir financiación, o te resulta mucho más difícil.

    Es importante señalar que, a veces, uno está en ASNEF por deudas de muy poca cantidad. Si es así, quizás te convenga satisfacerlas para no tener esta puerta cerrada ni esperar a que prescriban.

    Apalancamiento excesivo

    El apalancamiento excesivo puede deberse a que tienes otras deudas o préstamos que afrontar. Y, ojo, es perfectamente posible que los estés pagando religiosamente. En este caso, y aunque la operación sea viable, el prestamista puede decidir denegarla. Asegúrate, pues, que tus ratios van en esta línea.

    El exceso de apalancamiento es siempre poco recomendable para pedir financiación. Simplemente, porque tu riesgo aumenta exponencialmente. Por eso, has de tener claro antes lo que realmente puedes aportar. Todo lo que sea un apalancamiento superior al 30 o 35 % será problemático.

    Al final, un porcentaje de apalancamiento excesivo reduce tu margen de maniobra ante imprevistos. No ha de extrañar, pues, que el prestamista sea consciente de esta situación y reclame garantías.

    ¿Puedo pedir un préstamo si solo cobro subsidio y estoy en ASNEF?

    La solicitud de un préstamo con subsidio y en ASNEF es posible, pero muy poco viable. En el caso de que no puedas aportar alguna garantía externa, la probabilidad de que te concedan la operación es muy reducida.

    La ratio de riesgo para el prestamista aumenta, y esto es siempre lo que se quiere reducir. En el improbable caso de que te concedan el préstamo, podría reducirse la cantidad que te prestan, precisamente para minimizar el factor. Por otra parte, el plazo de devolución del préstamo también tenderá a reducirse. Además, conviene señalar que, por lo general, los intereses que te cobrarán por liquidar el préstamo serán superiores.

    El perfil más común de los préstamos que se conceden en estos casos es el del préstamo rápido de devolución inferior a 3 meses y de no más de 300 euros. En estos casos, sí podrías encontrar empresas que operen online que estén dispuestas a asumir el riesgo. Lo conveniente, pues, es que estudies con un comparador las distintas posibilidades. Opciones hay, pero las tendrás que buscar bien.

    Conviene, pues, que valores esta circunstancia antes de pedir el préstamo para no perder el tiempo. En ocasiones, es fácil realizar una tarea de descarte previo si sabes cuál es tu punto de partida.

    ¿Qué diferencias existen a la hora de pedir un préstamo por internet que el cliente esté jubilado o reciba un subsidio?

    Las diferencias entre la jubilación y el subsidio son de peso, y conviene enumerarlas con detalle. No en vano, hay una cierta tendencia a confundirlas o a considerar que son equivalentes. Al final, este es un factor relevante a la hora de negociar una operación:

    1. Estabilidad de ingresos

    La estabilidad de los ingresos es uno de los puntos a favor para las personas jubiladas. Una pensión de jubilación, por ley, nunca se va a ver reducida en su cantidad nominal. En cambio, la prestación por desempleo sí que se ve recortada a medida que pasa el tiempo.

    Si tenemos en cuenta tan solo este factor, es evidente que la pensión de jubilación es más segura. Y, en consecuencia, este es un elemento que cualquier prestamista tendrá presente a la hora de tomar alguna decisión de concesión. Si hay algo que siempre va a querer un prestamista, por encima de otras consideraciones, es reducir el riesgo. No hay que extrañarse, pues, de esta circunstancia.

    Es evidente que, para un prestamista, la estabilidad de ingresos es un factor relevante. Si la ratio de apalancamiento del prestamista es reducida, se preferirá una pensión a una prestación por desempleo.

    2. Permanencia

    El concepto de permanencia es otro de los aspectos que diferencian ambas prestaciones. Las pensiones de jubilación son, por principio, indefinidas, mientras que una prestación por desempleo es finita y está tasada en el tiempo, un máximo de 2 años.

    Este matiz es relevante si lo que uno busca es un préstamo de un cierto periodo de tiempo. Para préstamos a corto o medio plazo, es evidente que la pensión es una garantía mayor de cobro. En cambio, cuando se trata de un préstamo de devolución a largo plazo, no tendría por qué ser una cuestión relevante. Sea como fuere, los préstamos cobrando subsidio siempre tendrán esa limitación asociada al tiempo.

    El único «pero» que se pone es que un pensionista, por su edad, tiene más probabilidades de fallecer. Este es el motivo por el que algunos prestamistas limitan la concesión de la financiación a los 65, 70 o 75 años.

    3. Cuantía de los ingresos

    La cuantía de los ingresos es otro de los factores que puede marcar la diferencia. Esto estará sujeto a la nómina que cobrase el desempleado anteriormente, pero es común que la pensión de jubilación sea superior a la prestación por desempleo. Y, además, hay que recordar que se trata de 14 pagas.

    Lo que se puede señalar es que la pensión de jubilación media en España (2020) es de 1.187,80 euros, mientras que la prestación por desempleo lo es de 826,60 euros. Estamos, pues, ante un diferencial de 360 euros de media, significativo como pauta general. Por lo tanto, no ha de extrañar que haya una valoración superior en estos casos.

    Eso sí, hay que señalar que habrá que analizar cada caso. No es lo mismo un salario mínimo de pensión que un directivo que acaba de ir al paro. Y, evidentemente, en este supuesto el ingreso será más importante para el segundo que para el primero.

    En resumen, una persona que cobre una pensión de jubilación tendrá más opciones de contratar un préstamo que una que tenga un subsidio de desempleo. Y, si no entra dentro de las limitaciones de edad de la empresa, más capital disponible.

    ¿Está bien visto el subsidio por desempleo por una entidad de crédito?

    Préstamos online sin tener trabajo img

    Los préstamos cobrando subsidio por desempleo no son la mejor opción por una entidad de crédito clásica. Por regla general, se considera que una nómina es un documento más fiable que una prestación por desempleo.

    Sin embargo, sí conviene señalar que la eclosión de las fintech ha supuesto un cambio en el paradigma. Hoy es relativamente fácil acceder a esta financiación si tienes capacidad de pago, aun sorteando el filtro de las entidades tradicionales. No en vano, hay operaciones en las que este documento es perfectamente válido e, incluso, con una perspectiva similar a la de una nómina.

    Por lo general, se aceptarán préstamos pequeños y de rápida devolución, sí. Sin embargo, hoy hay que señalar que los prestamistas que operan por internet suelen estar dispuestos a conceder esta financiación sin demasiados problemas.

    Lo único relevante es que puedas cumplir las condiciones que se enumeraron al principio. Por lo tanto, no está de más que valores este tema como prioridad.

    Ahora bien, sí es cierto que este tipo de préstamos no sirven para algunos supuestos. Por ejemplo, no te valdrán si lo que buscas es una financiación a largo plazo. Además, tampoco es una opción que deberías contemplar en el caso de que tus problemas de financiación sean estructurales, puesto que los intereses de este tipo de operación son elevados.

    En consecuencia, si bien esta es una opción que existe, la deberías utilizar solo cuando sea imprescindible.

    Alternativas a los préstamos cobrando subsidio

    Las opciones alternativas a los préstamos cobrando subsidio son diversas. Eso sí, los riesgos son distintos y, por lo general, mayores. Vamos a enumerar las más importantes:

    Préstamo con garantía hipotecaria

    El préstamo con garantía hipotecaria es una opción si tienes una propiedad inmobiliaria, sea una vivienda, garaje o local. En este caso, el factor de riesgo para el prestamista se reduce al mínimo, por lo que podrás acceder a una mayor cantidad, a un interés menor y con un plazo de devolución mayor. El problema está en que el riesgo se te transfiere a ti en caso de impago con la pérdida de la propiedad.

    Lo normal es que, para operaciones de una cuantía reducida, no tengas que correr este riesgo. Al final, es importante que se compruebe el equilibrio entre los aportes y las obligaciones de cada parte. Esto, a la larga, es fundamental para no arriesgar más de lo estrictamente necesario. Y, por supuesto, no estará de más que realices consultas previas.

    En el caso de que no te quede más remedio que acogerte a esta operación, te aconsejamos que optes por una propiedad de bajo valor, siempre que sea posible. La idea es que minimices el riesgo todo lo que puedas.

    Esta es, sin duda alguna, la alternativa más arriesgada para ti. En consecuencia, no te conviene optar por ella a no ser que no tengas otro remedio. Lo que sí es cierto es que la concesión será más rápida si tus propiedades están libres de cargas.

    Préstamo con el coche como aval

    El préstamo con el coche como aval es una de las opciones en auge. Y, como elemento a tener en cuenta, has de saber que hoy existen varias entidades que ofrecen esta fórmula.

    Los préstamos con el coche como aval son una opción intermedia entre la garantía hipotecaria y el préstamo con subsidio. Por lo general, la cantidad concedida será de un máximo del 80 % del valor de tasación del coche y la devolución superior a un año. Esto puede ser interesante si, por ejemplo, tienes una necesidad financiera a medio plazo.

    Por regla general, este tipo de operación sirve para un problema de índole estructural. La cantidad concedida es suficiente, como mínimo, para poder solucionar una situación de enjundia. Y, por lo tanto, ayuda a mejorar tu estado financiero. Esa es la razón por la que se ha convertido en una alternativa interesante.

    Los préstamos pueden limitarse a la garantía del coche o pueden ser un empeño del mismo. En todo caso, la mayoría de las veces contemplan la opción de que puedas seguir conduciendo el vehículo mientras pagas el préstamo.

    Lo que sí tienes que saber es que este préstamo hace que pongas en juego la propiedad del vehículo. Y, además, no se aceptan todos los modelos, sino que ha de ser de menos de 10 años de antigüedad y estar libre de cargas.

    Préstamo con avalista externo

    Préstamos estando en ERTE img

    El préstamo con avalista externo es otra de las opciones existentes. En este caso, la garantía exigida dependerá de la cantidad solicitada y de la duración del mismo. Ahora bien, cuando se llega a este punto, el riesgo se transfiere totalmente hacia el avalista. Por lo tanto, tienes que pensar mucho si no tienes otra opción.

    Es significativo señalar que el avalista actúa como si fuese el tomador del préstamo. Esto, evidentemente, es una ventaja cuando el avalista es solvente, pero también supone un inconveniente porque, ante cualquier problema, este será quien tenga que responder. Si el avalista es un ser querido, es evidente que se corre un riesgo elevado. Por esa razón, es una alternativa poco recomendable.

    Los préstamos con avalista externo pueden ser de gran cuantía y largo plazo de devolución. Huelga decir que las mismas garantías que te exijan a ti son las que le van a exigir a tu avalista en los préstamos cobrando subsidio.

    Nuevas opciones de financiación para personas en ERTE y cobrando subsidio

    Hoy existen nuevas opciones de financiación y es bueno conocerlas. El subsidio de desempleo puede facilitarte la consecución de pequeñas cantidades. La solicitud de préstamos cobrando subsidio es una opción interesante. En consecuencia, te convendrá valorar su concesión. ¡Conócelos mejor!

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